FOTOKLIC.COM · SERIE DE ENTREVISTAS
Cómo los viajeros se transforman en íconos mexicanos por unas horas, y qué se lleva el fotógrafo de esta experiencia. En este artículo quiero presentarles a Rogelio Trejo. Tuve la oportunidad de platicar con él sobre fotografía y su trabajo.
Recuerdo la primera vez que contacté a Rogelio, hace siete años ya. Había encontrado su anuncio en Airbnb Experiences: maquilla a turistas como Catrina o Catrín y luego los fotografía durante un paseo en trajinera por los canales de Xochimilco. Como fotógrafo, quería llevar a cabo una sesión similar en Xochimilco, con el maquillaje de Catrina como hilo conductor, así que le pregunté si podía organizarme modelos para fotografiarlos yo mismo. Rogelio lo preparó todo a la perfección y, de paso, me regaló una introducción invaluable a la cultura mexicana. Incluso tuve la oportunidad de conocer a su familia, y desde entonces estamos unidos como hermanos del alma.

Rogelio Trejo es fotógrafo en la Ciudad de México y se especializa en retratos artísticos de Catrinas y Catrines para el Día de Muertos. Durante unas horas, transforma a viajeros de todo el mundo en íconos mexicanos y los fotografía en lugares especiales, como durante un paseo en trajinera por los canales de Xochimilco. Su lema: el modelo se vuelve parte del lugar. Rogelio se ve a sí mismo como un embajador cultural que muestra un México más optimista y cálido, permitiendo que sus invitados sean parte de un momento que perdurará en su memoria.
Catrinas en los canales: El momento especial frente al espejo
Hay un instante en particular, cuando un invitado se ve completamente maquillado en el espejo por primera vez. “Sienten que son otra persona“, cuenta Rogelio. “En los primeros segundos les cuesta trabajo entender que siguen siendo ellos mismos“. Esos segundos son los que más le encantan de su trabajo, y los captura con su cámara porque sabe lo mucho que sus invitados disfrutarán después al ver sus propias reacciones en fotos y videos.

La transformación cambia más que solo el rostro. El maquillaje hace que la gente se sienta más segura, dice. “De alguna manera se sienten parte de la cultura mexicana y dejan de preocuparse por ser reconocidos“. Lo que queda es libertad frente a la cámara, y de repente, incluso los invitados más reservados se atreven a ser más extrovertidos.
De hobby a profesión: los inicios fotográficos de Rogelio
Rogelio llegó a la fotografía de manera temprana y casual: desde niño era el fotógrafo y videógrafo de las vacaciones familiares. Desde el principio asoció las imágenes con diversión y libertad, un camino gradual, sin un momento clave específico.

Orgulloso de una de sus propias tomas, por primera vez en una exposición en una galería de la Ciudad de México, un trabajo sobre las Catrinas para el Día de Muertos. A la inauguración lo acompañaron su familia y una amiga. Aprendió su oficio a través de una mezcla de formación clásica, talleres y tutoriales de YouTube.
Estilo y la idea detrás de la Catrina
Lo que le fascina de su género es que cualquier persona puede convertirse en modelo, y que la personalidad cambia en cuanto el maquillaje está listo y la cámara comienza a rodar. Lo único que no haría es fotografía boudoir.
¿Cómo describirías tu estilo en una frase?
“El modelo se vuelve parte del lugar fotografiado.”Rogelio Trejo
Para Rogelio, la Catrina es mucho más que un disfraz. ¿Qué deberían entender sus invitados antes de maquillarse? “Que la vida es un viaje corto, y por eso mismo hay que disfrutar el presente“. Que esté transformando viajeros de todo el mundo en un símbolo profundamente mexicano no lo ve como un riesgo, sino como un intercambio: está abierto a cómo otras culturas ven la muerte, y en el proceso se descubren similitudes y se aprende qué es lo que nos hace únicos.

Sus influencias son diversas: el fotógrafo chino Sails Chong, el pintor mexicano José María Velasco y el director británico Christopher Nolan.
Su forma preferida de trabajar
Su proceso casi siempre comienza con el lugar: primero tiene la idea de la locación, luego busca al maquillista, después el vestuario y accesorios, y finalmente el modelo. En cuanto a los ajustes, avanza desde planos generales que muestran el lugar hasta el retrato, y al final también les da su momento a los accesorios.
La edición no es un mal necesario para él, sino una parte esencial del proceso creativo. Ese momento en el que sigue disfrutando la fotografía con buena música. Trabaja con una lista de tomas, desde la vista general hasta el detalle, pero se deja guiar por el momento: cómo el equipo y especialmente el modelo se involucran decide si surge algo nuevo de manera espontánea.

¿La sesión más difícil? De su época en fotografía social, cuando tuvo que fotografiar a una niña de unos siete u ocho años que ese día simplemente no tenía ganas. Solo pudo salvar las tomas con mucho apoyo de los padres.
Sobre su equipo y un consejo para principiantes
Breve y pragmático: no se desharía de su 24-70mm. Se ha ganado su lugar en el día a día, es fácil de usar y gracias a su precio accesible, es fácil de reemplazar.
¿Qué consejo le darías a tu yo principiante?
“Disfruta el proceso.”Rogelio Trejo
Considera que un consejo común es erróneo: que todo debe ser lo más perfecto posible en cámara. A veces se necesita precisamente esa libertad para experimentar, para encontrar un estilo propio y hacer de la fotografía una pasión que se pueda transmitir.

¿Y qué diferencia a una buena foto de una grandiosa? “Una toma grandiosa no te deja apartar la mirada porque resuena con lo que eres“.
Lo personal y una mirada al futuro
Lo que más lo ha sorprendido fue una locación: una cenote en el sur de México, una cueva formada hace millones de años por el impacto de un meteorito. Una imagen que definitivamente quiere tomar lo llevará a Michoacán u Oaxaca, para vivir el Día de Muertos donde la tradición se celebra con mayor intensidad.
Su proyecto soñado combina su fotografía con los viajes: por México y el extranjero, para fotografiar y filmar lugares con arquitectura tradicional y contemporánea.
¿Qué se lleva de todos estos encuentros? “La satisfacción de mostrar un México más optimista y cálido“, como embajador cultural que comparte la suerte de haber nacido en esta parte del mundo, y que permite que sus invitados sean parte de un momento que permanecerá en su memoria por mucho tiempo.
Conversar con Rogelio me recordó por qué la fotografía, en sus mejores momentos, va mucho más allá de la técnica: es un puente entre personas, culturas y formas de entender la vida. Y Xochimilco, con sus canales y sus catrinas, es el escenario perfecto para ese encuentro.
Pueden encontrar más de Rogelio Trejo en Instagram: @rogeliotrejo_mx y @livemxskin. Puedes contactarlo en cualquier momento si están interesados en sesiones fotográficas tradicionales con Catrinas en la Ciudad de México o simplemente quieres maquillarse y fotografiarse como Catrina o Catrín. Para esto último, también pueden reservarlo directamente a través de Airbnb Experiences.
Si te apasiona el lenguaje visual de la cultura mexicana, encontrarás otra faceta fascinante en el reportaje sobre la Santa Muerte en Tepito, capturada fotográficamente entre la vida cotidiana del mercado y la devoción religiosa.
| Nombre | Rogelio Trejo |
| Lugar / País | Ciudad de México, México |
| Contacto | Instagram: @rogeliotrejo_mx · @livemxskin |
| Estilo fotográfico | Retratos escenificados de Catrinas/Catrines para el Día de Muertos – el modelo se vuelve parte del lugar fotografiado (incluyendo paseos en trajinera en Xochimilco). |
Perfil: Rogelio Trejo · Fotoklic.com
Fotos: Rogelio Trejo
También disponible en alemán: Catrinas am Kanal: Wie Touristen zu mexikanischen Ikonen werden.





