Belfast, temprano por la mañana. La ciudad aún duerme. Dicen que al que madruga Dios lo ayuda. En este caso, la recompensa para quien sale temprano con una cámara es encontrar escenas urbanas llenas de atmósfera bajo la luz limpia de las primeras horas del día. En la mochila llevaba el Eureka 28mm f/2.8 de la firma china Thypoch, montado en una Fujifilm X-E5. Era el debut de este objetivo. Y aquella mañana de verano en la capital de Irlanda del Norte parecía el escenario perfecto para descubrir de qué era capaz esta óptica de marcado estilo retro.

Thorsten Naeser combina desde hace muchos años ciencia, fotografía y periodismo. Tras estudiar Geografía, trabajó durante diez años como periodista científico y fotógrafo independiente. Desde 2008 comunica temas complejos de investigación láser a un público amplio en el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica y la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich, Alemania. Además, dirige la redacción de Photonworld, es editor en jefe de la revista fotográfica Fotopuls de la Volkshochschule en el norte del distrito de Múnich, y es autor de libros.
Diseño vintage y óptica moderna
El paisaje urbano de Belfast refleja una historia compleja y turbulenta. Durante décadas, católicos y protestantes se enfrentaron violentamente por el futuro de Irlanda del Norte, una realidad que todavía puede percibirse en distintos rincones de la ciudad. Por ello, la arquitectura urbana se convierte en uno de los grandes protagonistas. Belfast es conocida internacionalmente por sus famosos murales, enormes obras de arte urbano que narran historias, reivindicaciones y fragmentos de memoria colectiva.
Parecía el escenario ideal para poner a prueba el Thypoch Eureka 28mm f/2.8. Este objetivo puede considerarse, en la práctica, un auténtico pancake. Con apenas 137 gramos de peso y un diseño extremadamente compacto, prácticamente desaparece cuando se monta en la Fujifilm X-E5. El conjunto pasa desapercibido al caminar por las calles, algo especialmente valioso para fotografía documental y urbana.
A diferencia de muchos fabricantes chinos orientados al segmento económico, Thypoch, con sede en Hong Kong, se posiciona claramente en una categoría más premium. Por eso resultaba interesante comprobar cómo se comporta en la práctica este objetivo fabricado en latón y con una estética claramente inspirada en las ópticas clásicas.


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Calidad de imagen y manejo: así rinde este pancake gran angular en la práctica
Con el Eureka 28mm f/2.8, Thypoch amplía su serie Vintage con un gran angular compacto que combina una estética clásica con una construcción óptica moderna.
Su diseño toma inspiración de los objetivos para cámaras telemétricas de los años cincuenta, aunque incorpora una fórmula óptica actual con elementos asféricos y cristales de alto índice de refracción. Esto ayuda a justificar su precio, que supera los 389 euros en la tienda oficial de Thypoch.
Desde el punto de vista óptico, el rendimiento resulta sorprendentemente equilibrado. La nitidez es muy buena incluso a máxima apertura y se mantiene convincente hasta los bordes de la imagen. Según Thypoch, uno de sus objetivos de diseño fue minimizar tanto el viñeteo como la distorsión, dos aspectos especialmente importantes en fotografía de arquitectura y paisaje. Durante esta prueba, ambas afirmaciones pudieron confirmarse en la práctica.

El Eureka produce imágenes con buen contraste y un elevado nivel de detalle. No busca una perfección clínica ni una reproducción excesivamente estéril; en cambio, ofrece un resultado equilibrado y agradable.
El enfoque manual se controla mediante una pequeña palanca integrada en el objetivo, una solución poco habitual hoy en día. Sin embargo, debido al reducido tamaño de la óptica, el sistema resulta cómodo y bastante intuitivo. Más complicada resulta la selección de la apertura.


Los fotógrafos con manos grandes lo tendrán algo más difícil, ya que el anillo de diafragma situado en la parte frontal del objetivo es extremadamente estrecho. Además, las marcas de apertura no pueden leerse desde arriba, sino únicamente desde el frente, por lo que es necesario inclinarse sobre la cámara para comprobar el valor seleccionado.
La distancia mínima de enfoque es de 40 centímetros, una cifra correcta, aunque no especialmente destacada frente a otras ópticas similares.
En este apartado también conviene mencionar el bokeh, que incluso a máxima apertura no logra sobresalir especialmente. Para la mayoría de situaciones cotidianas, una apertura de f/2.8 resulta más que suficiente. Sin embargo, quienes busquen trabajar deliberadamente con una profundidad de campo muy reducida o fotografiar con frecuencia en condiciones de poca luz encontrarán alternativas más luminosas en el mercado.


Fotografía callejera en Belfast: fotografiar con calma y un toque nostálgico
Volvamos a Belfast.
Salir a fotografiar al amanecer con un objetivo totalmente manual es una decisión consciente. Obliga a reducir el ritmo, dedicar más tiempo a la composición y observar las escenas con mayor atención.
Uno pasa más tiempo mirando por el visor y, en ocasiones, incluso decide no pulsar el disparador.
El objetivo se comporta especialmente bien en situaciones de contraluz. Resulta fácil incorporar el sol bajo de la mañana en el encuadre y, al cerrar completamente el diafragma hasta f/16, obtener atractivos efectos de estrella.

La experiencia de uso también contribuye a esa sensación especial. Mientras se recorren las calles, la forma de trabajar con este objetivo recuerda a otra época.
Muchas escenas parecen pedir una conversión a blanco y negro, algo que la Fujifilm X-E5 facilita enormemente gracias a sus simulaciones de película.
Quienes disfruten de una experiencia fotográfica con cierto aire nostálgico encontrarán aquí un compañero muy interesante.

Eso sí, no todos comparten la misma opinión.
El Eureka es una óptica que divide opiniones. Mientras algunos fotógrafos disfrutan de su estética inspirada en el pasado, otros consideran que sus grabados y su marcado diseño retro resultan excesivos.
Por cierto, el objetivo está disponible tanto en acabado negro como en color plateado, por lo que cada fotógrafo puede elegir el estilo que mejor se adapte a su equipo.
Conclusión: ¿para quién es el Thypoch Eureka 28mm f/2.8?
El Thypoch Eureka 28mm f/2.8 está pensado para fotógrafos que valoran una combinación poco habitual de compacidad, construcción mecánica de alta calidad y diseño clásico.
Quienes buscan la máxima cantidad de especificaciones sobre el papel probablemente encontrarán opciones más atractivas. Sin embargo, para quienes aprecian la experiencia fotográfica y el carácter de una óptica, el Eureka ofrece una propuesta diferente.
Su rendimiento óptico es convincente y llega en un cuerpo extraordinariamente compacto.
Por sus características, resulta especialmente adecuado para fotografía callejera, documental y de viaje. Los sujetos en movimiento exigen algo más de práctica debido al enfoque manual, aunque con experiencia es perfectamente posible obtener excelentes resultados.
Si buscas un pancake manual con buena calidad óptica y una fuerte personalidad visual, el Eureka 28mm f/2.8 merece estar entre las opciones a considerar.
Un detalle importante para compradores internacionales: al pedir el objetivo directamente a Thypoch pueden aplicarse impuestos y cargos de importación adicionales según el país de destino.
La marca Thypoch se está convirtiendo en uno de los fabricantes más interesantes dentro del panorama fotográfico actual. Además del Eureka 28mm f/2.8, también hemos analizado el compacto Thypoch Simera 35mm f/2 ASPH para montura M, una óptica con una marcada inspiración clásica. Igualmente interesante resulta el Thypoch Voyager 24-50mm f/2.8 para Sony E, uno de los primeros zooms autofocus chinos de este tipo y una muestra de la nueva dirección que está tomando el catálogo de la compañía.
Especificaciones de la lente
| Objetivo | Thypoch Eureka 28mm f/2.8 M Mount Pancake Lens |
| ¿Para quién? | Fotografía urbana, fotografía de viaje, arquitectura, reportaje, fotografía documental y fotógrafos con preferencia por objetivos vintage manuales |
| Formato de sensor | Full frame; también utilizable en APS-C |
| Distancia focal | 28 mm |
| Equivalencia en formato completo | 28 mm en full frame; aprox. 42 mm en APS-C |
| Apertura máxima | f/2.8 |
| Apertura mínima | f/16 |
| Ángulo de visión | 75° diagonal, 65° horizontal, 46° vertical |
| Tipo de objetivo | Objetivo pancake gran angular manual |
| Enfoque | Manual |
| Control de apertura | Manual mediante anillo de apertura |
| Distancia mínima de enfoque | 0,4 m / 1,3 ft, medida desde el plano del sensor |
| Construcción óptica | 7 elementos en 4 grupos |
| Cristales especiales | Elementos asféricos y de alto índice de refracción según el fabricante |
| Láminas del diafragma | 8 |
| Autoenfoque | No |
| Estabilización de imagen | No |
| Contactos electrónicos | Sin especificar; se clasifica como objetivo completamente manual |
| Círculo de imagen | 43,2 mm, full frame |
| Distancia de montaje (flange focal distance) | 27,8 mm |
| Diámetro frontal | 28,3 mm |
| Rosca de filtro | M27 |
| Material de la carcasa | Aleación de cobre y aluminio |
| Dimensiones | Longitud: 21,9 mm a 0,4 m de distancia de enfoque; 19,5 mm en infinito |
| Peso | aprox. 137 g |
| Colores | Negro / Plata |
| Monturas | Leica M-Mount, Fujifilm X-Mount |
| Contenido de la caja | Tapa del objetivo |
Fotos: Thorsten Naeser / Imágenes del producto: Thypoch








